01 — El problema
Llevas años construyendo tu clientela. Las reseñas son para los que todavía no te conocen.
Tu mejor cliente lleva viniendo desde hace tres años. No necesita leer reseñas para saber que sale bien cortado. Ya lo sabe.
El problema es que ese cliente no te trae clientes nuevos solo con volver. Lo que trae clientes nuevos es que alguien que no te conoce de nada te busca en Google Maps un sábado por la mañana, ve tus reseñas, y decide entrar. Si las reseñas no están, entra en la barbería de al lado.
02 — El momento
El momento perfecto. Que casi siempre se pierde.
Una barbería tiene el mejor momento de cualquier negocio para conseguir una reseña: cuando el cliente está en el espejo y acaba de ver el resultado.
Está satisfecho. Está delante de ti. Lleva cuarenta minutos hablando contigo. Es el momento en que más dispuesto está a hacer algo a cambio de ese buen rato.
Lo que hace la mayoría: decirle que deje una reseña y esperar a que se acuerde en casa. No se acuerda. Lo que cambia tener la tarjeta: le acercas el móvil en ese momento. Ya está en Google. Tarda 30 segundos.
03 — Cómo funciona
En el mostrador, en el bolsillo, o en Booksy
El stand va en el mostrador o junto al espejo. La tarjeta portátil la lleva el barbero en el bolsillo del delantal. En el momento que elijas (al enseñarle el resultado, al cobrar, al despedirte) acercas la tarjeta al móvil del cliente. Ya está en tu página de reseñas.
¿Usas Booksy y quieres que las reseñas vayan ahí? Sin problema. Programamos la placa con tu perfil de Booksy, con Google, o con donde tú registres tus valoraciones. Si en algún momento quieres cambiarlo, te lo reprogramamos gratis o te decimos cómo hacerlo tú en 15 segundos.